Hay personas que hacen su trabajo muy bien, y hay personas que realmente cambian la vida de sus clientes. Para nosotros, Myrian fue lo segundo. La palabra que mejor describe lo que sentimos hoy es gratitud infinita. Nuestro proceso comenzó hace más de un año, cuando aún no estábamos listos para comprar una casa. Mientras muchos simplemente nos habrían dicho que esperáramos, Myrian creyó en nuestro sueño. Nos abrió la puerta, nos explicó el camino, nos dio las herramientas para prepararnos y nunca nos hizo sentir que nuestro objetivo era imposible. Hoy, después de comprar nuestra primera casa, podemos decir con total certeza que elegirla fue una de las mejores decisiones que hemos tomado. Durante todo el proceso estuvo siempre disponible, atenta y presente. No solo escuchó lo que decíamos; entendió nuestras emociones, nuestros miedos y lo que realmente buscábamos. Nunca sentimos presión por cerrar una compra. Al contrario, estaba dispuesta a visitar una, diez o mil casas si era necesario, porque su prioridad era encontrar la mejor opción para nosotros, no simplemente una casa. También queremos reconocer a todo su equipo. Cada persona fue profesional, cercana y fue mucho más allá de lo esperado. Y lo más increíble es que el acompañamiento no terminó el día del cierre. Incluso después de recibir las llaves, Myrian y su equipo han seguido guiándonos en cada paso y en cada cosa nueva que implica ser propietarios por primera vez. Somos una pareja joven y, aunque muchas circunstancias parecían jugar en nuestra contra, Myrian nunca dejó de creer en nosotros. Yo llamo a este momento nuestro salto cuántico, y ella fue una pieza fundamental para hacerlo realidad. Si buscan a alguien que realmente crea en sus sueños, los acompañe con empatía y luche por sus intereses como si fueran propios, no podemos recomendar a Myrian lo suficiente. Estaremos agradecidos con ella para siempre.
